En el ranking mundial de biodiversidad, Colombia salta con un dato sorprendente: es el país con más especies de ranas del planeta. Se han registrado más de 800, muchas de ellas diminutas, coloridas y altamente venenosas. El epicentro de esta explosión anfibia está en el Chocó biogeográfico, una de las regiones más húmedas y biodiversas del mundo.
Allí, entre selvas espesas y lluvias constantes, habitan ranas que caben en la yema de un dedo y otras de colores neón que advierten su toxicidad. Un universo pequeño, vibrante y casi invisible que convierte al país en potencia mundial anfibia.