La palma de cera del Quindío (Ceroxylon quindiuense) es un símbolo nacional y un récord natural: es la palma más alta del mundo, alcanzando hasta 60 metros de altura. Esta especie endémica solo crece en los Andes colombianos, especialmente en el Valle de Cocora, entre los 2.000 y 3.200 metros sobre el nivel del mar.
Su tronco está cubierto por una cera blanca, y sirve de refugio para especies como el loro orejiamarillo, en peligro de extinción. Por su importancia ecológica y cultural, está protegida por ley y es considerada un tesoro natural de Colombia.