En Hong Kong, las mascotas tienen su propia tarjeta de identidad, un avance que refleja el creciente compromiso con el bienestar animal. Perros, gatos e incluso hámsters pueden obtener una credencial oficial que incluye nombre, fecha de nacimiento, sexo y datos de su dueño. Esta medida busca reducir el abandono, fortalecer el control veterinario y garantizar entornos seguros para los animales de compañía.
Las imágenes de mascotas posando orgullosas con su nueva “cédula” se viralizaron en redes, simbolizando un cambio cultural: los animales no son solo compañía, sino parte esencial de la familia y merecen reconocimiento oficial