Un venado cola blanca (Odocoileus virginianus) reapareció en algún lugar de Colombia y su presencia volvió a encender la admiración por una especie tan emblemática como esquiva. El animal fue visto descansando sobre el pasto de una colina, tranquilo, ajeno a la fugaz atención humana. Aunque habita distintas regiones del país, no es común observarlo de cerca: su instinto lo mantiene lejos del ruido. Herbívoro por naturaleza, se alimenta de brotes, arbustos, frutos y semillas. No representa peligro para las comunidades. Por razones de seguridad y para proteger al animal, no se comparte la ubicación exacta del avistamiento.
La cacería ilegal sigue siendo su mayor amenaza. Protegerlo es una responsabilidad compartida.